Rey Mysterio es chiquito, pero picoso. Una de las estrellas indiscutibles de la WWE, le huye a declararse un icono, una leyenda, del pancracio gringo.
Tan grande como su fama, así es su modestia y también su pasión por los costalazos, pues aunque admite que le duele todo, sólo Dios dirá cuándo será su adiós al ring.
Además, el estadounidense de nacimiento y mexicano de corazón clama porque haya seguros que protejan al luchador lesionado en las empresas mexicanas.
“Me siento especial, he logrado demasiado en mi carrera como luchador en Estados Unidos, pero eso de icono se lo dejo al público, que me ha dado un apoyo y una admiración increíbles”, dice a través del auricular con su ronco tono de voz.
El enmascarado volador de la WWE nació en San Diego, California, pero tiene padres mexicanos. Con su diminuto cuerpo moreno, latino, y esculpido con intensas horas de gimnasio, se abrió paso entre moles gringas que casi le doblan el tamaño (él mide poco más de 1.70 metros).
Pero ser levantado y luego azotado desde la altura de esos gigantes estadounidenses ya empieza a cobrarle factura. Sus rodillas son clientes favoritas de las cirugías y la última lo dejó fuera casi un año.
“Aún hay molestias por la rotura de bíceps. Tengo ya casi 20 años de carrera y resiento más los azotones”, dice.
“Ahora tengo que calentar antes de subir al ring, me doy masajes con pomadas, recurro a la acupuntura para sentir mejoría. Ojalá lo hubiera hecho antes”.
Por ello, pide asegurar al luchador lesionado. “Nosotros arriesgamos mucho nuestros cuerpos y no hay un seguro que nos cubra. Acá, la WWE se ha hecho cargo de todos los gastos cuando me he lesionado, pero creo que las empresas mexicanas deberían ayudar a los atletas”.
—¿Cuánto tiempo más aguantas en esto de la lucha?
—Éso solamente Dios lo decide. Él va a poner ese pensamiento en mi mente y mi corazón. Así que ahora sólo miro el presente..
NO VIENE A MÉXICO
A Rey Mysterio se le extrañará en la gira que la WWE tendrá por México del 16 al 19 de octubre, pues tiene un compromiso en Puerto Rico por esas fechas.
—¿Regresarías a luchar a una empresa mexicana?
—Lo veo muy difícil, por la seriedad de mi empresa. Sólo prometo luchar en México para mi público y estaremos por allá a principios de 2009.
Para seguir con la dinastía, Rey ha puesto sus esperanzas en su hijo, pero le ve más garra a su pequeña niña.
“Dentro de mi hijo hay algo, pero ahora está enfocado en el futbol americano. Pero mi hija me da más miedo, se ve que será luchadora, se la pasa en el vestidor de Las Divas y ya pega bien duro”, finalizó.